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Cada año, al menos unos 28 billones de animales acuáticos son capturados o criados para el consumo humano. Una investigación reciente de Rethink Priorities, calcula que la cifra crecerá un 45% en los próximos diez años.(1)
El lenguaje común con el que nos referimos a “toneladas de pescado” o “bancos de peces”, no nos permite apreciar lo que se oculta tras unas cifras tan colosales: quienes están allí son en realidad una multitud de individuos, cada uno con sus propias capacidades para sentir lo que les ocurre. ¿Qué pasaría si a partir de ahora comenzáramos a ver a cada pulpo, a cada pez o a cada cangrejo como lo que realmente es: un ser individual con experiencias subjetivas propias?
La pesca
El sufrimiento que padecen los animales capturados en entornos acuáticos es difícil de imaginar. En las redes de arrastre, peces y animales invertebrados sufren lesiones graves al ser empujados sobre rocas y escombros del fondo marino. Al subir a la superficie, sus órganos internos pueden estallar debido al cambio brusco de presión. Y los que lleguen con vida morirán aplastados bajo el peso de cientos o miles de otros animales capturados en las redes, asfixiados fuera del agua o congelados vivos en los barcos.
Muchos otros animales quedan atrapados durante días en las redes de deriva, donde pueden sufrir heridas graves y agotamiento extremo antes de morir.
Se estima que entre 1,1 y 2,2 billones de peces,(2) y entre 6 y 66 billones de gambas (3) son capturados al año en estado salvaje para consumo humano. A estas cantidades habría que sumar los 20 millones de toneladas de animales marinos que todos los años se arrojan por la borda, aproximadamente una cuarta parte de la captura marina total. Estos “descartes” se hacen por varios motivos: por ser animales de especies sin valor comercial, por haber sufrido daños que hacen imposible su venta, por no alcanzar el tamaño mínimo legal, por tratarse de especies protegidas, etc. Hay que tener en cuenta que estas cifras corresponden a las declaradas por los pescadores y, además, no tienen en cuenta a los animales descartados en los propios puertos o en las granjas acuícolas.
La pesca deportiva también provoca una enorme cantidad de sufrimiento. Los anzuelos provocan hemorragias internas y desgarros en la boca de los peces. Se estima que entre 125 000 y 375 000 millones de animales mueren al año debido a esta práctica.(4)
Las granjas de animales acuáticos
La situación que padecen los animales acuáticos no se limita a la pesca en estado salvaje. Las granjas acuícolas están creciendo de manera exponencial en regiones de todo el mundo, tanto en el mar como en tierra. En la actualidad, en estas explotaciones se crían y matan cada año una media de 133 000 millones de peces y al menos 630 000 millones de crustáceos, como cangrejos, gambas o langostas,(5) tanto marinos como de agua dulce. De este número, aproximadamente 440 000 millones son gambas.(6)
En cada una de estas granjas acuícolas pueden llegar a vivir miles o decenas de miles de animales hacinados, por lo general en aguas turbias y de mala calidad, lo cual es origen de brotes de enfermedades, estrés y muerte prematura. Para combatir las enfermedades, muchos granjeros deciden utilizar grandes cantidades de medicamentos, lo cual les permite seguir explotando a los animales en las mismas condiciones.(7) Estos lugares son, por lo tanto, el equivalente acuático de las granjas industriales de animales terrestres.
Durante la recogida de los animales, estos sufren golpes y aplastamientos. Los métodos de matanza van desde la asfixia a la congelación en vivo. Cuando se introduce a los peces en hielo los receptores del frío se activan, el metabolismo se ralentiza dolorosamente y la hipotermia se apodera gradualmente del cuerpo. Es probable que el animal experimente una angustia prolongada antes de perder el conocimiento.(8)
Incluso los métodos considerados "compasivos", como el aturdimiento eléctrico de los peces, pueden dejar a los animales paralizados pero conscientes durante el proceso de empaquetado o despiece. A muchos crustáceos de agua salada se les sacrifica sumergiéndolos en agua dulce, lo cual les provoca una pérdida de sales debido a la diferencia osmótica y una muerte lenta.(9)
En muchas granjas de gambas, con el objetivo de estimular la capacidad reproductora de las hembras, se practica un método que consiste en la ablación del pedúnculo ocular. Este contiene glándulas que regulan la maduración ovárica y la producción de huevos. Tras esta mutilación, los animales se mueven de forma errática y muestran comportamientos asociados con el dolor, como sacudir la cola, frotarse la zona afectada o encogerse.(10)
A muchos crustáceos como cangrejos o langostas, se les inutilizan las pinzas para evitar peleas, bien atándoselas o bien clavándoles un punzón que les corta los tendones. Estos métodos les causan no solo dolor sino también estrés, al verse imposibilitados para defenderse.(11)
Finalmente muchos de estos animales son hervidos mientras están con vida. En este proceso se retuercen durante minutos, antes de perder el conocimiento.


La evidencia científica sobre la capacidad de sentir
Para la gran mayoría puede resultar evidente que los animales mamíferos o incluso los vertebrados en general pueden sentir lo que les ocurre. Si bien es cierto que esto no suele traducirse en que reciban la consideración moral que merecen, en el caso de los animales acuáticos, como los peces o los invertebrados, la falta de consideración y de empatía son inmensamente mayores.
A pesar de todo ello, la evidencia científica actual revela que estos animales también pueden experimentar sensaciones. Los peces cuentan con estructuras nerviosas para detectar y transmitir el dolor (nociceptores), y procesan información sensorial de manera similar a los mamíferos o las aves.(12) También, cuando sufren una lesión, manifiestan cambios en su comportamiento que son diferentes a la mera respuesta con reflejos automáticos. Estos cambios, como el hecho de que eviten situaciones similares en el futuro, indican que han tenido una experiencia consciente de sufrimiento.
Muchos otros animales acuáticos también poseen nociceptores y muestran comportamientos que son claros indicadores de sintiencia, como los pulpos y otros cefalópodos. Estos animales muestran unas capacidades cognitivas que solo se pueden dar si admitimos que tienen experiencias conscientes, como la resolución de problemas complejos, el uso de herramientas o el aprendizaje por observación.
También determinados crustáceos, como cangrejos, gambas y langostas, muestran comportamientos que indican que pueden sufrir y tienen memoria. Más allá de reaccionar a estímulos dolorosos, se les ha visto evitar de manera activa las situaciones donde previamente tuvieron esa experiencia.(13)


El especismo y sus consecuencias para los animales acuáticos
Si los animales terrestres en general sufren de maneras terribles a causa del especismo (es decir, la discriminación de un ser sintiente en función de la especie a la que pertenece), los animales acuáticos se llevan la peor parte. No solo por el número de víctimas, sino por el grado de desconsideración hacia sus intereses. Tendemos a percibirlos como "más lejanos" en un sentido evolutivo, más primitivos, e incapaces de sufrir o de disfrutar.
En general, a los seres humanos nos resulta difícil empatizar con las emociones de estos animales porque sus cuerpos y el entorno en el que viven son muy diferentes a los nuestros. Por ejemplo, tienen los ojos a ambos lados de la cara, y no en el frente. Carecen de expresiones faciales y no emiten sonidos que podamos entender. Por eso, cuando vemos a un pez o una gamba retorciéndose cuando se le saca del agua, luchando por sobrevivir, no podemos entender el nivel de dolor y miedo que está experimentando, tal como lo haría cualquier otro animal en una situación similar. En estos casos no deberíamos perder de vista los datos que, más allá de nuestros prejuicios, nos muestran que sí pueden sufrir, lo cual implica que poseen intereses propios, con independencia de su utilidad para los seres humanos o de su función ecológica.
Las consecuencias de esta indiferencia pueden verse en muchos ámbitos. Por ejemplo, observamos que:
- A los animales acuáticos se les somete a situaciones que ni siquiera aceptaríamos para otros animales.
- En diversas áreas de conocimiento que involucran a estos animales (como la oceanografía, por ejemplo), no se pone en el centro su capacidad de sentir.
- Muchos seres humanos que deciden dejar de consumir animales terrestres (como pollos, cerdos o vacas), consideran aceptable continuar consumiendo peces y otros animales acuáticos.
- El número de quienes hacen un trabajo activo en defensa de peces e invertebrados acuáticos es mucho menor con respecto a quienes defienden a otros animales.

Hacia un cambio de perspectiva
Si queremos plantearnos un cambio real con respecto a nuestra relación con los demás animales, habría que reconocer también a los peces y a los invertebrados acuáticos como individuos con capacidad de sentir y con intereses propios.
Estos animales, en especial los invertebrados acuáticos, se encuentran con la amenaza del avance de la acuicultura, que se plantea como una forma de explotación animal sostenible. Es crucial informar sobre este peligro, y difundir el antiespecismo y el veganismo como verdaderas opciones de ayudarles.

Notas
[1] McKay, H. & Shah, S. (2025) “Forecasting Farmed Animal Numbers in 2033” Rethink Priorities https://rethinkpriorities.org/research-area/forecasting-farmed-animal-numbers-in-2033/
⠀
[2] Mood, A. & Brooke, P. (2024) “Estimating global numbers of fishes caught from the wild annually from 2000 to 2019”, Animal Welfare, 33, e6, https://doi.org/10.1017/awf.2024.7
⠀
[3] Romero Waldhorn, D. & Autric, E. (2023) “Shrimp: The animals most commonly used and killed for food production”, OSF Preprints, September 08, https://doi.org/10.31219/osf.io/b8n3t. Resulta muy difícil conocer una cifra aproximada del número de gambas capturados en libertad anualmente en todo el mundo. Para un cálculo aproximado, ver el siguiente modelo probabilístico: Romero Waldhorn, D. (2024) “2020 Total numbers of shrimp and other animals”, Guesstimate,
https://www.getguesstimate.com/models/21709.
⠀
[4] Cooke, S. J. & Cowx, I. G. (2004) “The role of recreational fisheries in global fish crises”, BioScience, 54, pp. 857-859.
⠀
[5]fishcount.og.uk (2025) “Updated farmed fish & crustacean estimates”, fishcount.org.uk,
https://fishcount.org.uk/fish-count-estimates-2/updated-farmed-fish-crustacean-estimates
⠀
[6]Romero Waldhorn, D. & Autric, E. (2023) “Shrimp: The animals most commonly used and killed for food production”, op. cit.
⠀
[7]Kirsch, J. F. & Cerceira, M. (2020) “Aquaculture in Asian countries”, Fish Welfare Initiative, August 20, https://www.fishwelfareinitiative.org/asia
⠀
[8]Gross, M. (2025) Comunicación personal.
Ashley, P. J. (2007) “Fish welfare: Current issues in aquaculture”, Applied Animal Behaviour Science, 104, pp. 199-235, https://doi.org/10.1016/j.applanim.2006.09.001
⠀
[9]Yue, S. (2008) “The welfare of crustaceans at slaughter”, Impacts on Farms Animals, 4,
https://www.wellbeingintlstudiesrepository.org/hsus_reps_impacts_on_animals/4/.
Ética Animal (2024) “La sintiencia en los animales acuáticos”, Ética Animal,
https://www.animal-ethics.org/nuevo-informe-sobre-la-sintiencia-en-los-animales-acuaticos/
⠀
[10]Diarte-Plata, G.; Sainz-Hernández, J. C.; Aguiñaga-Cruz, J. A.; Fierro-Coronado, J .A.;
Polanco-Torres, A. & Puente-Palazuelos, C. (2012) “Eyestalk ablation procedures to minimize pain in the freshwater prawn Macrobrachium americanum”, Applied Animal Behaviour Science, 104, pp. 172-178. Taylor, J.; Vinatea, L.; Ozorio, R.; Schuweitzer, R. & Andreatta, E. R. (2004) “Minimizing the effects of stress during eyestalk ablation of Litopenaeus vannamei females with topical anesthetic and a coagulating agent”, Aquaculture, 233, pp. 173-179.
⠀
[11]Patterson, L.; Dick, J. T. A. & Elwood, R. W. (2009) “Claw removal and feeding ability in the edible crab, Cancer pagurus: Implications for fishery practice”, Applied Animal Behaviour Science, 116, pp. 302-305.
McCambridge, C.; Dick, J. T. A. & Elwood, R. W. (2016) “Effects of autotomy compared to manual declawing on contests between males for females in the edible crab Cancer pagurus: implications for fishery practice and animal welfare”, Journal of Shellfish Research, 35, pp. 1037-1044.
Patterson, L.; Dick, J. T. A. & Elwood, R. W. (2007) “Physiological stress responses in the edible crab, Cancer pagurus, to the fishery practice of de-clawing”, Marine Biology, 152, pp. 265-272.
⠀
[12]Sneddon, L. U. (2019) “Evolution of nociception and pain: Evidence from fish models”, Philosophical Transactions of the Royal Society B: Biological Sciences, 374 (1785), https://doi.org/10.1098/rstb.2019.0290. Sneddon, L. J. (2023) “Pain and fear in fishes: Implications for the humane use of fishes”, in Burgat, F. & Dardenne, E. (eds.) Animal suffering: The ethics and politics of animal lives, Hoboken: Wiley, pp. 185-210,
Sneddon, L. U. & Roques, J. A. C. (2023) “Pain recognition in fish”, Veterinary Clinics of North America: Exotic Animal Practice, 26, pp. 1-10.
⠀
[13]Birch, J.; Burn, C.; Schnell, A.; Browning, H. & Crump, A. (2021) Review of the evidence of sentience in cephalopod molluscs and decapod crustaceans, op. cit.

Notas
[1] McKay, H. & Shah, S. (2025) “Forecasting Farmed Animal Numbers in 2033” Rethink Priorities https://rethinkpriorities.org/research-area/forecasting-farmed-animal-numbers-in-2033/
[2] Mood, A. & Brooke, P. (2024) “Estimating global numbers of fishes caught from the wild annually from 2000 to 2019”, Animal Welfare, 33, e6, https://doi.org/10.1017/awf.2024.7
[3] Romero Waldhorn, D. & Autric, E. (2023) “Shrimp: The animals most commonly used and killed for food production”, OSF Preprints, September 08, https://doi.org/10.31219/osf.io/b8n3t. Resulta muy difícil conocer una cifra aproximada del número de gambas capturados en libertad anualmente en todo el mundo. Para un cálculo aproximado, ver el siguiente modelo probabilístico: Romero Waldhorn, D. (2024) “2020 Total numbers of shrimp and other animals”, Guesstimate,
https://www.getguesstimate.com/models/21709.
[4] Cooke, S. J. & Cowx, I. G. (2004) “The role of recreational fisheries in global fish crises”, BioScience, 54, pp. 857-859.
[5]fishcount.og.uk (2025) “Updated farmed fish & crustacean estimates”, fishcount.org.uk,
https://fishcount.org.uk/fish-count-estimates-2/updated-farmed-fish-crustacean-estimates
[6]Romero Waldhorn, D. & Autric, E. (2023) “Shrimp: The animals most commonly used and killed for food production”, op. cit.
[7]Kirsch, J. F. & Cerceira, M. (2020) “Aquaculture in Asian countries”, Fish Welfare Initiative, August 20, https://www.fishwelfareinitiative.org/asia
[8]Gross, M. (2025) Comunicación personal.
Ashley, P. J. (2007) “Fish welfare: Current issues in aquaculture”, Applied Animal Behaviour Science, 104, pp. 199-235, https://doi.org/10.1016/j.applanim.2006.09.001
[9]Yue, S. (2008) “The welfare of crustaceans at slaughter”, Impacts on Farms Animals, 4,
https://www.wellbeingintlstudiesrepository.org/hsus_reps_impacts_on_animals/4/.
Ética Animal (2024) “La sintiencia en los animales acuáticos”, Ética Animal,
https://www.animal-ethics.org/nuevo-informe-sobre-la-sintiencia-en-los-animales-acuaticos/
[10]Diarte-Plata, G.; Sainz-Hernández, J. C.; Aguiñaga-Cruz, J. A.; Fierro-Coronado, J .A.;
Polanco-Torres, A. & Puente-Palazuelos, C. (2012) “Eyestalk ablation procedures to minimize pain in the freshwater prawn Macrobrachium americanum”, Applied Animal Behaviour Science, 104, pp. 172-178. Taylor, J.; Vinatea, L.; Ozorio, R.; Schuweitzer, R. & Andreatta, E. R. (2004) “Minimizing the effects of stress during eyestalk ablation of Litopenaeus vannamei females with topical anesthetic and a coagulating agent”, Aquaculture, 233, pp. 173-179.
[11]Patterson, L.; Dick, J. T. A. & Elwood, R. W. (2009) “Claw removal and feeding ability in the edible crab, Cancer pagurus: Implications for fishery practice”, Applied Animal Behaviour Science, 116, pp. 302-305.
McCambridge, C.; Dick, J. T. A. & Elwood, R. W. (2016) “Effects of autotomy compared to manual declawing on contests between males for females in the edible crab Cancer pagurus: implications for fishery practice and animal welfare”, Journal of Shellfish Research, 35, pp. 1037-1044.
Patterson, L.; Dick, J. T. A. & Elwood, R. W. (2007) “Physiological stress responses in the edible crab, Cancer pagurus, to the fishery practice of de-clawing”, Marine Biology, 152, pp. 265-272.
[12]Sneddon, L. U. (2019) “Evolution of nociception and pain: Evidence from fish models”, Philosophical Transactions of the Royal Society B: Biological Sciences, 374 (1785), https://doi.org/10.1098/rstb.2019.0290. Sneddon, L. J. (2023) “Pain and fear in fishes: Implications for the humane use of fishes”, in Burgat, F. & Dardenne, E. (eds.) Animal suffering: The ethics and politics of animal lives, Hoboken: Wiley, pp. 185-210,
Sneddon, L. U. & Roques, J. A. C. (2023) “Pain recognition in fish”, Veterinary Clinics of North America: Exotic Animal Practice, 26, pp. 1-10.
[13]Birch, J.; Burn, C.; Schnell, A.; Browning, H. & Crump, A. (2021) Review of the evidence of sentience in cephalopod molluscs and decapod crustaceans, op. cit.

Proyecto documental de Animals' View
Dirección y cinematografía por Xiana Castro
Con la colaboración de Aditya SK , Nayan Agarwal, Eira Do Val, Avantika Mathur, Animal Save India y Generation Vegan.
Reportaje web con textos del equipo de redacción de Animals' View y fotografías de Eira Do Val.
Diseño y fotografía de cartel Ruth Montiel Arias.
Publicado en mayo del 2025
