INSECTS

Los animales más numerosos del mundo son los que, a menudo, menos importan.
Muchos provocan rechazo. Incomodidad. Incluso asco.
Son pequeños y nos resultan lejanos.
Pero esa distancia emocional quizás diga más sobre nuestros propios límites que sobre ellos.

Hablamos de los insectos, unos animales que llevan siendo explotados por los seres humanos desde hace siglos. Los ejemplos más conocidos son las abejas, los gusanos de seda o las cochinillas utilizadas como colorantes en diversos productos.(1)

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Quizás no sea tan conocido el hecho de que algunos de estos pequeños animales, como cierto tipo de moscas y larvas de escarabajos, también se crían para convertirse en alimento de peces, aves y, cada vez más, de animales considerados de compañía.

Pero algo está cambiando, Las granjas de insectos se expanden rápidamente. Desde hace varios años, en muchos países se está trabajando para promover el consumo de insectos como una alternativa sostenible para la alimentación humana a nivel global.(2) Para ello se están incluyendo como ingrediente en productos procesados como harinas, barras proteicas o snacks.

Aunque a día de hoy, el uso de ingredientes derivados de insectos en alimentos para consumo humano en Europa o Norteamérica es minoritario, crece rápidamente a nivel industrial.

Según diversos informes de mercado, la industria de proteína de insectos podría pasar de alrededor de 0,7–0,8 mil millones de dólares en 2025 a más de 3–4 mil millones en 2035. Por otro lado, algunas estimaciones sitúan el mercado global de insectos comestibles en cifras mucho mayores, pasando de 6 mil millones de dólares en 2026 a más de 40 mil millones en 2035.

Este crecimiento no es casual. Desde mediados de la década del 2010, en la Unión Europea, Estados Unidos y Canadá se ha impulsado activamente la industria de la cría de insectos.

Por otro lado, y sumado a ello, se sigue investigando para expandir el uso de insectos en otros ámbitos. Un ejemplo es el uso de larvas de mosca soldado negra para gestionar residuos ganaderos como el estiércol, con la promesa de reducir emisiones y eliminar bacterias resistentes a antibióticos. Lejos de disminuir la explotación y el sacrificio de los animales que actualmente se utilizan en la ganadería, esto supondría un aumento exponencial de las víctimas de esta industria. Hablamos de cifras astronómicas si sumamos los cientos de billones de insectos al resto de animales tradicionalmente explotados para consumo directo humano.

Estaríamos ante una escala de explotación animal sin precedentes.

Dentro de las granjas de insectos

Actualmente, se cuentan por billones los insectos criados y sacrificados anualmente por la industria.

Si tomamos como referencia la producción mundial de laca, producto obtenido del insecto Kerria lacca, se estima que cada año mueren entre 1 y 100 billones de estos animales.

Para obtener la laca refinada, la resina es triturada con los insectos en su interior y posteriormente cocida, dentro de tubos de lona.

El producto obtenido de estos animales se utiliza para diferentes fines: como agente de glaseado para abrillantar caramelos y diversos alimentos, en la industria farmacéutica como recubrimiento de comprimidos, o como tinte y barniz entre otros.

Entre 18 y 41 billones de abejas melíferas son explotadas para obtener miel y productos derivados.

Durante la cosecha, la manipulación puede provocar la muerte de las abejas, por aplastamiento o por estrés.

En ocasiones, las abejas también mueren de agotamiento y calor mientras buscan néctar para reponer la miel que los apicultores extraen de los panales y que supone su reserva de alimento.

Es una práctica común que algunos apicultores maten a colonias enteras antes del invierno para reducir costes, ya que puede ser más barato comprar abejas nuevas en primavera que alimentarlas durante el invierno.

En los últimos años, la cría de moscas soldado negra se ha convertido en una industria global en plena expansión. Según estimaciones del sector, más de 200.000 millones de larvas se crían anualmente a nivel mundial para su uso, principalmente, como alimento para animales destinados al consumo humano.

El tenebrio molitor, o gusano de la harina, es uno de los insectos más utilizados por la industria. Aunque no existen cifras oficiales, las estimaciones apuntan a que cada año se matan a unos 300.000 millones de estos animales.

En 2021, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria concluyó que el gusano de la harina es seguro para el consumo humano. Se convierte así en el primer insecto autorizado como nuevo alimento en la Unión Europea.

En general en las granjas, la vida de los animales está marcada por las exigencias de producción: manejo masivo y una alta concentración en espacios reducidos. En estas condiciones, muchos no sobreviven, muriendo por ahogamiento, canibalismo o enfermedades.

En el proceso de matanza se utilizan diversos métodos, como congelación lenta, trituración, exposición a altas temperaturas (mediante agua caliente, vapor o secado térmico) o gases como dióxido de carbono.(3)

Debemos tener en cuenta que, si los mamíferos y aves terrestres, de los cuales no existen las más mínimas dudas sobre su capacidad para sentir, son objeto de múltiples formas de sufrimiento en las granjas con total impunidad, el nivel de desconsideración que puede haber por los intereses de los insectos es infinitamente mayor.

El dilema ético: ¿los insectos pueden sentir?

Aunque poseen cerebros pequeños, numerosos estudios demuestran que los insectos tienen comportamientos complejos(4) .Las abejas, por ejemplo, muestran capacidad de aprendizaje, comunicación y respuestas flexibles ante distintos estímulos(5)

La investigación actual sugiere que lo relevante para determinar que un animal sea sintiente no es el número de neuronas que posea, sino la organización funcional de estas(6). Para que se pueda dar la sintiencia, el sistema nervioso debe incluir órganos de procesamiento de información, como son el cerebro o los ganglios nerviosos, y todos los insectos los tienen(7). Numerosos estudios han mostrado que estos animales también disponen de mecanismos de nocicepción que les permiten responder a estímulos dañinos(8)

A día de hoy, no existen suficientes estudios que hayan analizado las diversas especies de insectos. Sin embargo, sí que hay algunas bien estudiadas y de las que la comunidad científica no duda de que son sintientes. Tal como se ha hecho con otras especies animales, dadas las similitudes entre las abejas, por ejemplo, y otros insectos menos estudiados, deberíamos extender la consideración de ser sintiente a esas otras especies(9).

Porque si verdaderamente pueden sentir, como parecen indicar las pruebas que tenemos, es posible que estemos ante uno de los casos más graves de sufrimiento masivo, que corre el riesgo de extenderse todavía más en los próximos años.

Un debate que aún estamos a tiempo de tener

La cría industrial de insectos ha pasado de ser una práctica experimental a consolidarse como un sector estratégico dentro de la alimentación global. Sus granjas se expanden rápidamente, tanto para la producción de piensos animales como para el desarrollo de productos de consumo humano. Sin embargo, mientras esta industria avanza, el debate ético sobre sus implicaciones apenas comienza.

Conviene recordar que no necesitamos recurrir a nuevas formas de explotación animal para cubrir nuestras necesidades nutricionales. Las dietas basadas en proteínas vegetales están avaladas por diversos organismos internacionales, como la Organización Mundial de la Salud, la Asociación Dietética Británica, el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido, la organización Dietistas de Canadá o la Academia de Nutrición y Dietética de Estados Unidos.

Quizás para la inmensa mayoría de los seres humanos no resulte tan relevante preocuparse por los insectos. Es más que probable que se opine que hay problemas más urgentes o importantes y que hay animales que merecen más atención en la actualidad.

La cuestión es que si queremos un mundo más justo quizás también deberíamos pensar en cómo será la situación en el futuro.

Por un lado, la cría de insectos puede “alargar la vida” de la explotación actual de animales como vacas, cerdos o peces si a través de los insectos se pueden gestionar sus residuos de manera eficiente.

Por otro lado, quien centre su argumento en los efectos de los animales actualmente más utilizados por la industria para el medio ambiente, dejamos las puertas abiertas a que los insectos ocupen su lugar si su cría es sostenible y eficiente.

Y lo más importante, si nos importa el sufrimiento de los animales no podemos olvidar que cuantos más estudios se realizan sobre la sintiencia de los insectos más resultados apuntan a que, efectivamente, pueden sentir.

La explotación a gran escala de los insectos avanza hacia su consolidación y un número incalculable de individuos pagará las consecuencias. Nos enfrentamos a una forma de explotación que llevaría el sufrimiento y la muerte de animales a una escala sin precedentes.

Sin un debate previo, y una vez que se haya normalizado, será prácticamente imposible decidir sobre ello.

Notas

[1] https://www.invertebratewelfare.org/

[2] Reynolds, M. (2023) “Insect Farming Is Booming. But Is It Cruel?”, Wired, https://www.wired.com/story/insect-farming-sentience/

[3] https://rethinkpriorities.org/research-area/insects-raised-for-food-and-feed/

[4] Birch. Invertebrate sentience-A review of the neuroscientific literature. sección “Number of neurons in the brain”.

[5] Ibíd.  discusión de Chittka y Niven y comparación entre abejas y otros animales (ver referencia en “A review of the neuroscientific….”)

[6] Ibíd. Klein y Barron. Argumentos sobre organización funcional frente a cantidad de neuronas.

[7] https://www.animal-ethics.org/el-problema-de-la-consciencia/

[8] Birch. The edge of sentience.

[9] Birch. Invertebrate sentience-A review of the neuroscientific literature.

Este reportaje audiovisual ha sido grabado en India, España y Chile.

Proyecto documental de Animals' View

Dirección y cinematografía por Xiana Castro

Música por Extreme Music

Diseño de sonido Álvaro Iglesias

Con la colaboración de Aditya SK , Nayan Agarwal, Renata Valdivia, Eira Do Val, Rithika Ramesh, Aisha Montiel, Aula Animal, Animal Save India y Generation Vegan.

Reportaje web con textos del equipo de redacción de Animals' View y fotografías de Eira Do Val.

Diseño y fotografía de cartel Ruth Montiel Arias.

Publicado en mayo del 2026

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